• Mesón Ibérico Dehesa Las Hazuelas

  • QUERQUS CATERING Y RESTAURACIÓN

    Somos una empresa antequerana con 3 firmas comerciales: QUERQUS CATERING, RESTAURANTE LA FÁBRICA Y MESÓN DEHESA LAS HAZUELAS. ¿Qué tienen en común todas ellas? Nuestra pasión por la gastronomía y afán de mejora continua en el servicio a nuestros clientes.
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    Terraza del Mesón Ibérico Dehesa Las Hazuelas

    Terraza del Mesón Ibérico Dehesa Las Hazuela

    Meson iberico

    Restaurante Hotel La Sierra

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LA FÁBRICA: MENÚ AÑO NUEVO Y REYES

LOS MENÚS A LA CARTA DE LA FÁBRICA

PULSA EN ESTOS ENLACES PARA CONOCER LOS MENÚS A LA CARTA DE LA FÁBRICA:

MENÚ ESPECIAL

MENÚ FIN DE SEMANA

LA FÁBRICA: MENÚS PARA GRUPOS Y PEQUEÑOS EVENTOS.

Presentamos nuestros menús para grupos de más de 20 personas.

Estos menús son muy apropiados para pequeñas celebraciones del tipo bautizos, primeras comuniones, aniversarios o incluso bodas hasta 150 personas.

Hay varias opciones de salas para ubicar distintas reuniones.

Durante la NAVIDAD también son muy apropiados para COMIDAS DE EMPRESA O AMIGOS.

A diferencia de los menús de fin de semana o especiales para festivos, que incluyen solo una, estos menús tienen incluidas todas las bebidas sin limite que se consuman durante la comida.

LA FÁBRICA: MENÚ ESPECIAL

Este menú está disponible de LUNES A DOMINGOS no festivos.

Los festivos contamos con menús únicos y exclusivos para cada uno de ellos. Consúltalos.

Está compuesto por UN PRIMERO + UN SEGUNDO + UN  POSTRE + UNA BEBIDA

LA FÁBRICA: MENÚ FIN DE SEMANA

Aprovecha la ocasión para visitar el restaurante en fin de semana, reserva mesa y tendrás el café de sobremesa gratis y disfruta con tu familia de los días soleados de terraza con los juegos infantiles.

Este menú está disponible  los almuerzos de los SÁBADOS Y DOMINGOS no festivos.

Los festivos contamos con menús únicos y exclusivos para cada uno de ellos. Consúltalos.

Está compuesto por UNA ENTRADA PARA DOS PERSONAS + UN PRIMERO + UN SEGUNDO + UN  POSTRE + UNA BEBIDA

MESÓN IBÉRICO DEHESA LAS HAZUELAS

RESTAURANTE LA FÁBRICA: la diferencia está en el menú

 

Paseo por la gastronomía francesa

PARA LOS VEGETARIANOS. El ratatouille es un plato sencillo, cuyo nombre se hizo popular gracias a la película animada de Disney. Se trata de un guiso 100% vegetariano que generalmente se hace con cebolla, pimiento rojo, berenjena, zucchini y tomate. Este platillo se puede comer frío o caliente, solo o con pan, carne o pescado. Incluso, hay quienes lo acompañan con huevos escalfados o con un omelette.

CROISSANT DE CADA DÍA. La mayoría de los franceses empiezan su día con un croissant, un pan que debido a la gran cantidad de mantequilla que lleva es ligeramente grasoso. La base del croissant es una masa hojaldre a la que se le añade leche y un poquito de levadura, y que se hornea enrollada.

EL VERDADERO PAN FRANCÉS. No nos referimos al que todas las mañanas compras en la panadería. Ese pan francés en realidad no es francés. En cambio, sí lo es el baguette. Su nombre significa “varilla” y obviamente se le llamó así por su forma delgada y alargada. Este pan también se caracteriza por ser suave por dentro y crujiente por fuera.

LA SOPA DEL PUEBLO.  En medio de las dificultades de la Revolución Francesa, nació la sopa de cebollas. En ese tiempo, este plato era visto como algo sencillo de cocinar, pero sobre todo, económico. Sin embargo, en la actualidad es una tradicional y consistente sopa de invierno, que ha migrado de las cocinas humildes a los restaurantes.

Se trata de un plato muy laborioso, para que os hagáis una idea, para hacer cuatro porciones de sopa de cebolla necesito un kilo y medio de cebolla picada.

HARTA BABA. Escargots, así se les llama a los caracoles en Francia.  Se consume un tipo de caracol en especial y una vez cocido, el animal en sí se retira de su caparazón y se remueven los intestinos. Esa carne es la que se cocina en una mantequilla compuesta, hecha con perejil, ajo, echalote (un tipo de cebolla roja chica) y nuez moscada. Una vez listos, los caracoles se vuelven a introducir en la concha, la que finalmente se rellena con más mantequilla.

Fuente: excelenciasgourmet.com

El 10% de los turistas eligen España por su gastronomía

La cocina y los vinos españoles constituyen una motivación de viaje para el 10% de los turistas que recibe España, así lo aseguró ayer el secretario general de Turismo y Comercio Interior, Joan Mesquida, en la inauguración de la Jornada ‘Turistas, turismo y vino’.

El turista gastronómico posee un perfil de gasto superior al del turista convencional. En 2010 el gasto generado por estos turistas creció un 7%, El gasto en restauración de los turistas no residentes engloba no sólo el turismo gastronómico, sino también las consumiciones en bares y restaurantes, que el pasado año ascendieron aproximadamente a 7.400 millones de euros.

Respaldo al sector vitivinícola

El secretario general de Turismo reafirmó la apuesta de la administración turística por el producto gastronómico y enológico, que viene plasmándose desde el año 2001 en actuaciones concretas como la creación del Club de Productos Rutas del Vino de España. Actualmente, este Club está integrado por 16 rutas certificadas y otras cinco están en proyecto de certificarse.

En 2010, más de 1,4 millones de personas visitaron alguna de las bodegas incluidas en estas 21 rutas, un 1,3% más que el año anterior. La ruta que recibió más visitantes fue Enoturisme de Penedés, seguida de la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez, Rioja Alavesa, Ribera del Duero y Rioja Alta.

También el pasado año, la administración destinó a la promoción internacional de los destinos gastronómicos 180.000 euros.

Reivindicando en todo momento que el enoturismo es un producto que nos diferencia como destino líder a nivel mundial, Mesquida insistió en que para fidelizar a este turismo es preciso recabar el esfuerzo conjunto entre el sector público y el sector privado.

Fuentes: eleconomista.es

El origen de la baguette

El origen del baguette se remonta a los años 1830, cuando se introdujo el pan vienés en Francia. Se trataba de un pan alargado, fermentado con levadura de cerveza que, al ser cocido en un horno de vapor, adquiría una corteza crujiente y una miga blanca y esponjosa.

Hasta octubre de 1920 se elaboraban grandes barras, sin embargo, en virtud de una ley que permitía a los panaderos no trabajar antes de las 4 de la mañana, resultaba imposible tenerlas listas a la hora del desayuno de los consumidores. El problema se solucionó adoptando la fina baguette de preparación y cocción más rápidas. Su nombre proviene de las cestas de mimbre de forma oblonga donde se dejaba reposar la masa, que conferían al pan su aspecto de varilla (baguette).

Un baguette estándar mide cinco o seis centímetros de ancho, por tres o cuatro de grosor, y puede alcanzar hasta un metro de largo. No todas las barras de pan son baguettes. Un pan más denso se llama flûte, y uno más delgado, ficelle. Su fabricación consiste en una verdadera alquimia entre solo cuatro ingredientes: agua, sal, harina de trigo y levadura. Y su secreto es un suave amasamiento y una lenta fermentación.

En los años setenta, Francia sucumbió ante los cantos de sirena de la mecanización. Las nuevas tecnologías propiciaban la utilización de pedazos de masa crudos y precongelados y de máquinas que aceleraban la fermentación. Hoy se vive un retorno a los valores de antaño.

Fuente: www.eluniverso.com

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